
Hola chiquitines, ya estoy aquí de nuevo para irnos ahora a Salamanca, etapa también (igual que la ya tratada Zamora) del Camino de Santiago - Vía de la Plata, y Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Y si estamos aquí y no hablamos de la
Plaza Mayor, pues como que faltaría algo, aunque no sea precisamente románica (nos pasará con más sitios salmantinos, pero prefiero ponerlos también).

El Ayuntamiento se trasladó a la Plaza cuando se hizo la remodelación del 1724 (primero por Churriguera y a su muerte, por García de Quiñones), al estilo de la de Madrid, pero con la característica piedra que se ve en toda Salamanca : la piedra de Villamayor, de corte fácil y muy dura tras edificar, y de ese color dorado tan bonito.

Siempre concurrida, es el punto neurálgico de la ciudad, hay que pasar por ella a todas horas para ver como cambia el ambiente.


Está formada por 88 arcos de medio punto entre los que hay medallones con personajes representativos o vinculados a la ciudad o a Españñññña.


Hay muchos bares, entre ellos la cafetería más antigua de la ciudad, el
café literario Novelty, inaugurado en 1905, y que durante la Dictadura tuvo que llamarse Café Nacional, ale.

Hay una estatua de Gonzalo Torrente Ballester en su interior; en sus terrazas hacía Míguel de Unamuno tertulias literarias.


Confiterías tampoco faltan ... y que pinta tiene todo.


El Arco del Toro es el acceso a la Plaza del Mercado.

Frente a la plaza del Corrillo, en la que hay la iglesia románica de San Martín (la veremos más adelante), está la Rúa Mayor que conecta la Plaza con el otro punto neurálgico de la ciudad : la Catedral.


Muy recomendada.


Abajo, la
Clerecía (antiguo Colegio de la Compañía de Jesús, hoy sede de la Universidad Pontificia) y sus magníficas torres frente a la famosa
Casa de las Conchas.

Francisco de Salinas ... con mascota.



La Casa se construye para celebrar el enlace de las familias Maldonado (simbolizada por las flores de lis) y Pimentel (conchas); arriba podeis ver el magnífico escudo sobre la puerta principal.

Hoy día es biblioteca, como podeis ver. Entremos.


El perro guarda la intimidad del hogar.

Desde el piso superior pueden verse las torres de la Clerecía.

Y ahora ya seguimos, sin llegar aún, hacia la Catedral.


Decía que no llegamos a la Catedral (la dejamos para un post posterior) porque nos quedamos antes en el espléndido
Colegio de Anaya.

Fundado en el s. XV, fue colegio mayor hasta finales del s. XVIII; hoy día es sede de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca.

Los víctores son inscripciones que hacen los licenciados cuando se doctoran; inicialmente el pigmento era con sangre de toro.

La Catedral (Nueva) desde la puerta del Colegio.

Junto al Colegio se encuentra la
Hospedería de Anaya, hoy son dependencias administrativas.


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