
Muy cerca de la Catedral, en la calle cuyo nombre podeis ver arriba se encuentra el
Archivo General de la Guerra Civil.

Aquí se almacenó la documentación incautada durante la contienda que no se destruyó o evadió al acabar la Guerra Civil, y que posteriormente tuvo finalidad represiva. Hoy día mantiene su actividad documental y también alberga una zona dedicada a la masonería.

El edificio es un antiguo hospicio, casi vecino a la
Casa Lis.

Al entrar te obligan a dejar las cámaras de fotos o vídeo, nunca había tenido que dejar mis armas al entrar a ningún sitio... pero vaya, una vez superada mi morriña transitoria, la visita fue muy agradable.

Vistas de la preciosa fachada modernista que da al Tormes. Tras una de esas vidrieras se encuentra el precioso -como todo el edificio- bar (como curiosidad, tiene una cafetera en uso digna de vuestras miradas).

Cerca también de la Catedral está el
Huerto de Calixto y Melibea, con una estatua de la Celestina justo al entrar.


El albergue está al lado, por si sois peregrin@s.

Volviendo a la calle El Expolio (no puedo evitar la sonrisa cada vez que leo el nombre, sorry), bajamos un poco para dar con la calle Tentenecio. El curioso origen del nombre de esta calle es que San Juan de Sahagún detuvo a un toro que se había escapado con las gloriosas palabras ¡Tente, necio! y ale, a renombrar el callejero.



A la entrada del puente (detrás veis la iglesia de Santiago) hay el verraco al que se hace referencia en el
Lazarillo de Tormes; de hecho, muy cerquita está la estatua que lo inmortaliza, acompañado del ciego.

Ahí también estoy yo ;)

Atravesamos el Tormes por el
Puente Romano, que forma parte de la Vía de la Plata; quince de sus arcos son aún de la época romana, el resto han sido reconstruidos.


Ahora cogemos la calle Libreros ...

... y luego la de la Compañía para desembocar...

... en el
Convento de la Purísima. 
Y enfrente, el
Palacio de Monterrey, del s. XVI y actualmente residencia ocasional de los duques de Alba.

Cerca está el
Colegio Arzobispo Fonseca, construido en el s. XVI, que fue uno de los cuatro Colegios Mayores de la ciudad.


Dicen que el patio es uno de los más bellos del renacimiento español.



Detalle de una escalera de caracol en el claustro.


El
Convento de las Úrsulas no está lejos.

Calle Bordadores, donde también podeis ver la estatua de Unamuno.

Si vamos hacia la izquierda nos encontramos con la
Casa de Santa Teresa y con su estatua.



Desde aquí damos un salto en el espacio hacia la plaza de Colón, donde está la
Torre del Clavero, muestra de la arquitectura militar del s. XV que formaba parte de un palacio, el de Sotomayor, del que no quedan restos.

Cerca de la plaza, en la calle San Pablo hay un palacio de cuyo nombre no puedo acordarme, sede de algún organismo de la Diputación de Salamanca.


Muy cerca se encuentra la imponente
iglesia de San Esteban.

El precioso pórtico es una joya del Renacimiento. Por la derecha se accede a la visita y al claustro que parece ser que merece mucho la pena ... yo no lo vi.


Ahora vemos el
Convento de las Dueñas.

Y más o menos,
c'est fini.
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